como iluminar una cocina

   

   La cocina es una de las zonas mas importantes de la casa. Normalmente las personas, no son conscientes de la necesidad de la luz hasta que están cocinando de diario.

   Por esa razón, cuando vienen a nuestra tienda, les hacemos muchas preguntas. Sobretodo, para saber que necesidades tienes, y como es su cocina.

   Lo mas normal, lo que la gente más usa, son los downlights de led (empotrados), en las zonas centrales. Distribuidos de forma que no haya sombras y quede todo bien iluminado. Realmente, es una de las opciones mas fáciles, limpias y prácticas. Lo único que necesitas es que tu cocina tenga escayola, en el techo. 

    El color de la luz es variada, pero la mayoría eligen 6000K (Blanco). De un tiempo a esta parte, el color 4000K (Neutro), está repuntando bastante. Los blancos están empezando a quedarse en un segundo plano, para pasar a los neutros, que es una luz más parecida a la luz diurna normal.

   También hay que decir, que hay quien combina los downlightrs con los empotrables normales (ojos de buey). Seleccionando que va a ir en cada lugar, o la necesidad de diferente luminosidad en diferentes sitios, o situaciones.

    Por ejemplo, si no se tiene armarios encima de la encimara, normalmente se instalan empotrados con bombillas dicroicas para que la luz proyecte directa en el banco. Este tipo de bombillas son las que se llamaban focos. Tienen mas proyección, así que mejoran, bastante, la luminosidad en techos más altos.

   Al igual que hay clientes, que ponen, en la cocina todo downlights, también hay quien elige, instalar todo empotrados. Eso irá al gusto de cada persona, siempre y cuando, los techos sean normales. Si los techos son altos, se recomienda que los empotrados sean con bombillas LED COB, ya que su proyección es mayor.

   Hay cocinas que no tienen escayolas. No es lo más normal, pero aún hay quien al construir se olvida de las cocinas. Así, que en esos casos, hay quien opta por los plafones de superficie. Ahora ya existen plafones de LED que suplen, perfectamente, a los antiguos. Su luminosidad es mayor y, también, son muy limpios y prácticos.

   Dependiendo del estilo de la cocina, hay quien elige usar colgantes. Con este tipo de lámparas hay que recordar, o tener en cuenta, que suele hacer sombras en algunas parte de la cocina. Su luz no es homogénea, por lo que se suele necesitar ayudar con algo más. Si las cocinas son pequeña, a veces, es suficiente, pero, normalmente, siempre hay sombras.

   El color de las luces, como hemos dicho antes, suelen ser blancas o neutras. Muy rara vez, un cliente elige cálidas. 

   Hay que recordar poner luz en una de las zonas, donde, casi todo el mundo se olvida. Solo se dan cuenta cuando se ponen a cocinar: La encimara. Tengas o no armarios, es recomendable tener una luz que dirija la luz, a la zona de trabajo. Las luces centrales suelen hacernos sombra porque las tenemos a nuestras espaldas. Como he explicado antes, si no se tiene armarios, se pueden usar empotrados con luces que proyecten en el banco de trabajo. Si se tiene armarios, se recomiendo instalar, en la parte de abajo una luz que permita iluminar el banco.

   Las luces dentro de los armarios, es algo que se está usando mucho. Antiguamente, no había este tipo de luces, pero con la tecnología LED, se están instalando tiras de led o empotrados muy pequeñitos, con sensores para que se enciendan cuando se abra la puerta.

   Como podeis observar, hay una gran variedad de posibilidades. Aún hay más, dependiendo del gusto del cliente, o de la imaginación que se tenga. Realmente, todo vale. 

   

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